3 de marzo de 2013

De Madrid a Florencia: Primera parte hasta Niza

Calle Mendez Álvaro, cerca de la terminal, de buses  Madrid
Tras un par de días de caminar por Madrid, debíamos seguir viaje hasta Barcelona para tomar un avión para Pisa, Italia. Pero como consecuencia de una huelga de trabajadores de Iberia (y como podrán adivinar...el vuelo era comprado a Iberia...pero operado por Vueling) queríamos ver la manera de cambiar la fecha del mismo, pero "como era comprado a Vueling, no puede ser cambiado". Enfrentándonos a este escenario de tener que movernos a una ciudad en medio de un paro general en un país azotado por una dura crisis económica (era evidente verla en las calles de Madrid), nos quedó la opción de dejar el pasaje sin usar y cambiar el itinerario y la ruta, llegando a un consenso para que fuera la siguiente: Madrid a Francia y de ahí a Italia.

Arco iris en la Puerta del Sol, Madrid


Besitos de Ángel, venta en la ruta
Esto significó que tuviéramos que pensar de nuevo en tomar bus. Por ello fuimos primero a la estación de Atocha donde salen los trenes, preguntamos precios y no nos cuadraron.

Así que decidimos ir por la calle Mendez Álvaro a la estación del mismo nombre, la cual es una calle en sus primeras cuadras, llena de maletas abiertas y ropa tirada, pero no de desecho, pareciera que malandros llegan y abren las maletas de equipaje.

Luego la calle muta a una zona casi abandonada como también de oficinas, para luego llegar a la terminal de buses. Apenas entramos, nos llamó la atención la gran cantidad de empresas que ofrecían viajes a Europa del Este, específicamente Bulgaria, Ucrania y sobretodo, Rumania. Me vino a un flashazo y por el tipo de avisos (carteles, afiches) me recordaron el terminal de La Paz, Bolivia. Preguntamos, pero literalmente había problemas de comunicación: las que venden pasajes en estas taquillas hablan rumano o ucraniano y nosotros castellano sudamericano, no entendían ni pelota en ingles...además de eso, nos acordábamos de los pasajeros del viaje a Madrid y pensamos, capaz que nos toquen de los mismos esperpentos, así que opción desechada. Así que fuimos a Eurolines, pfff, pensé, pero bueno, es lo que hay, así que preguntamos que salía al día siguiente de Madrid y nos respondieron: Niza. Ya, está bien, a Niza los boletos. Así que el resto del día, aprovechamos de ir al Palacio Real y al Mercado de San Miguel, para disfrutar las últimas horas de Madrid.                                                  
                                                           
Rutas Españolas
                                                               
Al día siguiente, el bus de Eurolines salía desde Mendez Álvaro a las 14 horas, pero nos encontramos con que iba a ser un ALSA, una compañía española que hace de representación de Eurolines. Al menos se veía moderno y tenía asientos reclinables de verdad, no como el otro Alsa pulgoso con el que habíamos viajado desde Paris.Todo bien, hasta que uno de los dos choferes, un marroquí que apenas hablaba castellano, nos dice que no podemos llevar ninguna mochila ni bolso de mano, ahí me indigné, ya que teníamos las netbooks y la tablet con la que viajábamos y cualquier cosa, los tipos se iban a hacer los imbéciles. Te creo que eso fuera una norma en todos los Eurolines, pero era ocurrencia de este tipo, pero bueno, tampoco cuando uno viaja va a hacer mambo por todo, así que subimos (y yo al menos refunfuñando por unos minutos, pero mi esposa buscaba como siempre, el lado amable de las cosas). Tras esto, comenzamos viaje. No eramos muchos pasajeros, 15 en total, en su mayoría magrebíes, dominicanos y colombianos, además de nosotros, así que pensamos que el viaje iba a ser tranquilo. Pero al poco rato, al chofer marroquí le molestaba el sonido de las teclas de un equipo móvil, así que le pidió a los gritos que la apagara. El aludido  no hizo caso, siguió el chófer insistió y recién así, apagó el celular, sin ante ofrecer una de las frases más célebres que haya escuchado en el viaje:

                      "Yo cuando soy bueno, soy muy bueno, pero cuando soy malo, soy el mejor"

Cuando escuchamos esa frase, ya quedó claro que si había mambo, no sólo iban a ser dos puteaditas y nada mas, pero por suerte, fue sólo boconería de camorreros de barrio. El viaje tuvo varias paradas: Una gasolinera en la ruta, Zaragoza, una gasolinera en Cataluña, Barcelona (Nord y Sants) luego fue Girona y ya en Francia, en Perpignan, luego de ahí me quedé dormido y desperté recién en Marsella y de ahí, no paró hasta Niza.

Este bus manejaba el marroquí malas pulgas, Niza, Francia

El bus supuestamente llegaba a las 08:00, pero llegó a las 07:30 de la mañana a un lugar que según Internet es la Gare International Charles Limberg, uno piensa, es una terminal de buses internacional, pero cuando bajamos del bus, era una parada de colectivo (bus) urbano de cualquier ciudad, cuya particularidad de que estaba a como a 3 cuadras del aeropuerto. Según los datos que teníamos revisado en Internet, había un bus que nos dejaba en la estación de trenes, pero upsss, no paraba ahí, sino que a media cuadra, al lado de un liceo (escuela secundaria). Ahí fuimos con mi mujer, con los bolsos a tomar el autobús urbano N°23, que pasaba bastante seguido y que nos dejaba a una cuadra y media de la estación de tren de Niza ( Gare SNCF Niza Ville, a una cuadra de la avenida Thiers), para poder ir a Italia....pero esa la seguiremos en el siguiente posteo.

Gare SNCF Niza Ville, Niza, Francia


Tips

Precio Madrid a Niza: 4 veces por semana, precio promedio si se compra con pocos días de anticipación 91 euros (no incluye meriendas, sumale 10 euros más). Pero siempre en la página de Eurolines hay promociones que permiten comprar pasajes a precios menores.

Precio autobús local en Niza: 1 euro

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