11 de abril de 2016

Por Europa: una vuelta por la playa y la Ciudad Vieja en San Sebastián Donostia

Ventanales numerados de la Plaza de la Constitución, San Sebastián Donostia


Tras volver de nuestra pequeña tourneé lluviosa de Bilbao, volvimos a San Sebastián Donostia. Tras llegar y buscar algo de comida en el supermercado económico Lidl que está cerca del mercado y armando nuestros sandwichs de jamón serrano, decidimos cuales serían nuestros siguientes pasos en nuestro alterado viaje tras estar en Euskadi . Como teníamos reservado hoteles y vuelos en Portugal en nuestra planificación original y no seguir perdiendo dinero, decidimos salir hacia Lisboa sin pasar nuevamente por Madrid ¿Cómo? comprando boletos para el día siguiente para poder viajar el tren nocturno que viene desde Irún y que llega  hasta  la capital portuguesa tras 12 horas de viaje.


Playa de las Conchas
Pasamos la noche tranquilamente y el día siguiente nos levantamos temprano, ya que por suerte, el tren salía tarde y así que había que aprovecha el largo día que teníamos por delante en Donostia.

Tras tomar desayuno, cruzamos de refilon la ciudad vieja hasta llegar donde comienza la Playa de Las Conchas, la cual caminamos de punta a cabo, incluso caminando por el agua a pesar de que era invierno. Pero la intención no era sólo caminar por la playa, sino llegar hasta la escultura de Eduardo Chillida, el Peine del Viento, aprovechando que había parado de llover y comenzó a salir algo parecido al sol. Pero tras caminar por la playa, nos encontramos con que el Peine del Viento que estaba cerrado al público así que nos devolvimos hacia el centro de la ciudad. Nos devolvimos por la elegante costanera que rodea a la Playa de Las Conchas, la cual pese a ser invierno, tenía bastante movimiento, ya sea de residentes que salen a trotar o de turistas locales, franceses o británicos que vienen a realizar sus recorridos turísticos. Tras salir de allí, pasamos por el  boulevard que cruza el centro de Donostia, caminamos un rato por allí y nos dirigimos sin mayor prisa hacia la Ciudad Vieja.


Ciudad Vieja, Donostia
A diferencia del resto del centro de la ciudad que posee un estilo arquitectónico más cercano al Belle Epoqué francés, la llamada ciudad vieja de San Sebastián Donostia que comienza tras el mercado, es mucho más cercana a la ciudad vieja de Bilbao, es decir, es un reducto abertzale (nacionalista) y a la vez bohemio, lleno de bares y tabernas además de locales de venta de souvenirs y reparación de celulares, en otras palabras, la ciudad vieja está al borde de la ciudad elegante de boulevares y playas pero es el alma de toda  San Sebastián Donostia ya que le da personalidad y onda a la ciudad balneario. Pasamos por sus viejos callejones, los cuales por momentos estaban llenos de grafittis (algunos con la Irrukiña), luego caminamos por la plaza de la Constitución (que tuvo aspecto de haber sido también una plaza de toros durante el siglo XIX) para luego entrar a una clásica taberna vasca, uno de los objetivos que nos propusimos al viajar a Euskadi. Entramos a una llamada Juantxo, la cual destacaba de las otras existentes en la ciudad vieja por el hecho de estar siempre llena y al parecer con público local (oficinistas, trabajadores y uno que otro turista), lo que la hacía interesante para conocerla.   Lo que nos sorprendió, además de los pintxos (tapas) excelentes y la caña (cerveza), era la atención de los taberneros, que era bastante hosca y mustia (no se si andaban de malas ese día o que se yo) pero es justo reconocer que la atención poco amistosa no sólo era a nosotros, sino que era para todos por igual.  Tal vez es el estilo de atender en esta parte de Euskadi. Pero la tarde pasó raudamente, así que  pasamos a buscar las cosas a la pensión y luego caminamos sin mucha prisa hacia la estación de trenes (contigua a la terminal de autobuses) para esperar nuestro tren que nos llevaría a Lisboa, pero ya es otra historia.


Mural Abertzale, Donostia
Tips:

Si el día no se encuentra soleado, es un excelente pretexto para caminar por la playa de las Conchas. Imperdible caminar hasta el final de la mosma y si se encuentra abierto, trata de caminar hasta el Peine del Viento, esa obra de Chillida que desafía al viento y las olas.

Pese a que existe un buen sistema de transporte público, San Sebastián Donostia es de las ciudades que simplemente merece  ser caminada.

Para poder comprar comida a bajo costo en el centro y no le molesta comer marcas propias (las llamadas marcas blancas en España), date una vuelta por el supermercado Lidl, que se encuentra detrás del Mercado o en el Todotodo que está al frente del Mc Donald's de esa misma zona de la ciudad. Fuera del centro, es recomendable el Día (es mucho mejor que su versión argentina) y el Eroski

Si quiere conocer una verdadera taberna vasca en Donostia, debes darte una vuelta por Juantxo, la que se encuentra ubicada en la Calle de Embeltrán n°6 en el corazón de la Ciudad Vieja.

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