1 de junio de 2016

Por Europa: Dando vueltas por Lisboa, caminando por Baixa Chiado, Alfama y centro


dando vueltas por Lisboa


Lisboa es de esas ciudades que hay que recorrerla caminando sin apuro y ninguna prisa. A esa simple pero a la vez contundente conclusión llegamos al despertar tras un largo y reparador sueño. Tras salir de la pensión donde estábamos, comenzamos a caminar por la ciudad.  Lisboa ofrecía un rostro muy diferente al del domingo, el de una ciudad viva y vibrante iluminada por el sol, que contrastaba con la mustiedad propia del último día de la semana, el clima gris y lluvioso que nos había acompañado por todo nuestro recorrido por Portugal y la insufrible horda de vendedores de hachís que hacen su agosto los fines de semana por el sector de Rossío, pero al aparecer en la mañana del lunes la policía (la que aparentemente en Lisboa se toma su buen descanso de fin de semana) en las calles del centro, la venta de drogas se hace mucho  más discreta y menos hincha pelotas para quien camina por sus calles. Tras este cambio evidente de escenografía urbana que se dio de un día para otro, comenzamos a rodar tranquilamente por  las calles de la ciudad de Lisboa. 


Chiado, Lisboa
Luego de tomar un desayuno bueno y barato en una sucursal de la Padaria Portuguesa que se encuentra a pasos de la estación del metro Restaudadores, volvimos recorrer nuevamente la Rua Aurea, ahora con sus tiendas abiertas e ir por la zona de los negocios elegantes y restoranes con onda que aprovechan  los vetustos pero bien conservados edificios que están por el sector de Baixa-Chiado y Chiado. Nos propusimos tomar el famoso tranvía 28, el cual tratamos de abordarlo en más de una ocasión, pero era imposible tomarlo de lo lleno que estaba de turistas (los cuales en un momento se subían cuales changos humanos desesperados), pero tras rodar por las calles del centro llegó un momento que  simplemente dejamos de mirar los mapas y comenzamos a caminar sin rumbo por el centro de la ciudad.   Así sin querer ni tener mayor idea llegamos a un edificio que era la fachada de un ascensor gratuito que subía hasta llegar a pocos pasos del Castillo de San Jorge (Castelo de São Jorge en portugués), pero nosotros seguimos caminando sin un mayor rumbo fijo. Esta falta de planificación al recorrer una ciudad como Lisboa te permite llegar a conocer lugares inesperados pero a la vez interesantes. 

Tunel hacia Miradouro de Portas do Sol

Tras decidir no entrar al Castelo de São Jorge, tomamos dirección hacia la Travessa do Funil hasta llegar a los Miradouros (miradores) de Portas do Sol y Santa Luzia, eso si, cortando camino aprovechando la improvisada peatonal que se encuentra en los terrenos de la Fundação Ricardo do Espírito Santo Silva, los cuales son una excelente muestra de arte portugués tanto tradicional como contemporáneo

Posteriormente seguiríamos caminando por la Rua Limoneiro (calle Limonero) con dirección hacia el centro de la ciudad cruzando el famoso barrio de Alfama. Pero antes hicimos una escala en la Sé de Lisboa (Catedral) una catedral de tipo medieval, que más que las catedrales españolas tan recargadas y barrocas, esta  parecía una fortaleza medieval, oscura y hasta tenebrosa si se viene de conocer la tradición latinoamericana de las catedrales (salvo la de la ciudad de México) y no se conoce mucho en vivo las catedrales románicas ni góticas.  Allí se pueden encontrar tumbas de nobles y guerreros, lo cual llaman la atención a simple vista. Tras esta visita a la capsula del tiempo que es la Sé de Lisboa, continuamos nuestra tournée lisboeta saliendo del barrio de Alfama hasta llegar al centro y hacer una escala técnica para comer, para luego seguir dando vuelta por la ciudad, pero lo que sigue es otra historia.

El río Tejo desde un Miradouro

Tips:

- Lo ideal es salir con un mapa, pero a veces es bueno dejarse llevar por las ciudades.

- Si quiere tomar sin mayores problemas el tranvía 28 tómelo desde su punto de partida, nunca en medio de la ruta, ya que por momentos es imposible subir a el. Para ello tenga su tarjeta Viva Viagem cargada.

- La entrada a la Sé de Lisboa es gratuita

- Las tiendas de souvenirs del centro de Lisboa son baratas, pero por lo general los que atienden son hindúes, pakistaníes o bengalíes, raramente un portugués

- Una alternativa buena, bonita y barata de tomar desayuno en Lisboa son las cafeterías de la cadena Padaria Portuguesa, que tiene más de 30 sucursales por toda la ciudad

- Por Alfama hay una amplia variedad de bares, restoranes y lugares para escuchar Fado. Hay de todos los precios. 

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