1 de octubre de 2016

Liverpool: entre el recuerdo de The Beatles y el posthatcherismo

Liverpool

Habíamos llegado a Liverpool tras un viaje de cerca de tres horas en tren desde Londres. Nos bajamos en la estación Lime Street para luego ir a buscar un plano de la ciudad en una oficina de turismo que vendía prácticamente todo, salvo los planos más básicos de la ciudad. Salimos de la estación para ir a dejar las cosas en el hotel. el Ibis Centre Albert Dock, uno de los baratos de la cadena Ibis (menos de 100 dólares 2 noches en  habitación doble) ubicado a pasos del Albert Dock, uno de los principales atractivos de la ciudad. Caminamos las 6 o 7 cuadras que dividen la estación hasta el hotel dándonos la primera impresión de Liverpool: una ciudad que los bombardeos nazis, el desplome del Reino Unido como gran potencia y décadas de thatcherismo (neoliberalismo a la británica) habían dejado su huella tanto edilicia como humana. Estaba claro que nosotros íbamos a Liverpool sólo por un motivo (y todo lo demás ya era considerado ganancia): ir al museo de The Beatles.

estatua de Eleanor Rigby
Quien haya leído este blog, sabrá que hay un posteo sobre un recital de Paul McCartney en Montevideo hace algunos años atrás, así que hay entre nosotros un rollo con los Beatles, sobretodo para mi mujer.  Pero definitivamente, el hecho de que estábamos en esta ciudad era para ver básicamente los vestigios de lo Beatle en encontrar lo que alguna vez fue The Cavern, la estatua de Eleanor Rigby  o el museo Beatle en el Albert Dock, en definitiva la nostalgia por los Fab Four era lo único que nos decidió venir hasta acá.

Por ende, no teníamos una visión idealizada de la ciudad, sabíamos que no era una ciudad atractiva, ya que Liverpool es una de las más golpeadas por las reformas neoliberales de las últimas décadas, famosa también por los Hooligans del FC Liverpool -otro producto social más del Thatcherismo- y más encima, una ciudad que su vida social muere muy temprano, cosa que confirmamos cuando el 95% del comercio cerró sus puertas a las 17:00 del domingo, convirtiéndose en un lugar desolado y triste, paraíso de borrachines odiosos, casi como escenografía de una de las tantas películas con temática social de Ken Loach.

Pero para descubrir esa cara de Liverpool aún faltaban algunas horas, así que apenas dejamos el equipaje en el hotel prácticamente cruzamos la calle para ir al museo Beatle, llamado oficialmente The Beatles Story. Nosotros habíamos comprado las entradas online desde la Argentina, así que fuimos a validar el voucher de la compra online en la entrada, lo cual fue todo ok. Entramos 
-advertencia previa: si no eres un fanático Beatle te aburres a los 5 minutos pero si te gusta el rock y los Beatles estarás fascinado- y descubrimos que era un museo interactivo, interesante pero dentro de un espacio algo pequeño, demostrando un aprovechamiento máximo del espacio de una manera increíble. Estuvimos algo más de una hora viendo afiches, colecciones, tapas de discos como también escuchando audios e incluso probando una batería.

Cartel  mexicano en el The Beatles Story

Realmente estuvo bueno venir hasta acá, teníamos cumplido el objetivo del viaje. Así que apenas dejamos el The  Beatles Story, dimos una vuelta por el Albert Dock, que no son nada más ni nada menos que las bodegas del viejo puerto, cual Puerto Madero british, pero eso sí, comer en sus restoranes es bastante más barato que su equivalente argentino.

Tras salir del Albert Dock, dimos una vuelta por el cercano centro comercial que está a pasos de ahí, el Liverpool ONE (contiguo a un terminal de autobuses, la Liverpool ONE bus station,  perteneciente a National Express con salidas básicamente a Manchester) para subir a la Hannover Street dando una vuelta por el centro, con tiendas cerradas encontrando sólo en ese momento un carrito que ofrecía hotdogs y te (£ 1,50 el combo) nada del otro mundo pero lo único bueno, bonito y barato que se puede encontrar en el centro de Liverpool. Quisimos pasar al supermercado que estaba por Hannover Street, uno de la cadena Tesco para hacer las compras para nuestra cena de viaje (sandwichs+jamon+ensaladas y agua/gaseosas light) , pero llegamos y estaba cerrando a las 17:00 hrs!!! Nos cagó los planes de cena low cost, más encima en ese momento del año ya estaba oscureciendo así que nos devolvimos al hotel.



En el Ibis también había servicio a la carta...así que vimos que había y nos pedimos una pizza a la habitación. Como mi inglés no es muy decente (o los de Liverpool hablan muy cerrado) no le entendí a la chica que me atendió por el interno.

Así que fui a pedirla a la recepción, por suerte nuestra, el gerente que estaba de turno en el hotel era un venezolano bastante amable y servicial, así que hice todo el pedido en castellano sin ningún tipo de problema. Pedimos una pizza estándar con pepperoni, (£ 9,5) más unas gaseosas, no más de £ 11 en total, nada que decir con  la pizza, bastante digna y decente para ser de hotel, tal vez, había realmente hambre.  Era el final de un largo día, realmente un Hard Day's Night  al estilo Beatle, pero lo que vendría el siguiente día es otra historia

Tips:

La entrada al The Beatles Story incluye audioguía en castellano y entradas a la colección Beatle como a la de la invasión musical británica de los años 60 -ubicada en otro edificio- entre otras cosas. Desde unas £ 11,95 a estudiantes y jubilados y £ 14,95 para adultos. Más info en  el sitio de The Beatles Story

Supermercados y tiendas cierran los domingos a las 17:00 horas y los días de semana entre 18:00 y 19:00 horas

En los hoteles  de la cadena Ibis las tarifas más bajas no incluyen desayuno, pero en las habitaciones tienen cafeteras bastante bien provistas, así que puedes tomar te o café a destajo.

En Liverpool hay varios terminales y paradas de autobuses de larga distancia. Una de las principales es la Liverpool One Bus Station. Más informacióm de destinos y precios en el sitio de National Express

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