10 de julio de 2017

De Catania a Roma en tren

Andén de la Catania Centrale
Tras un  interesante fin de semana en Catania,  había llegado el momento de seguir viaje, en este caso había que volver hasta Roma. Pero no viajábamos en avión o en autobús, sino que regresamos de la misma manera que habíamos llegado: en tren.  Para ello nos levantamos temprano, ya que el tren pasada por la estación Catania Centrale a las 08:41 de la mañana.

A diferencia de la llegada, nos fuimos caminando sin mayor apuro recorriendo la vía Vittorio Emanuelle hasta llegar a la Vía VI Aprile (Avenida 6 de Abril) y de ahí unas cuadras hasta la estación de trenes. Allí llegamos con cierto margen de maniobra, así que aprovechamos de tomar un café con leche y un croissant dentro de la cafetería de la estación, el cual no salió más de 1,8 euros. Luego salimos a esperar al tren  que era de los económicos de segunda clase, los llamados Intercity (específicamente el Intercity 722), el cual salió a la hora sin mayores problemas. A diferencia del viaje anterior desde Nápoles, el tren salió con el pasaje casi lleno, con gente que volvía a sus actividades cotidianas tras el finde, pero nada del otro mundo, eso sí, en el vagón que viajábamos éramos los únicos que no hablábamos italiano pero a los demás poco y nada les llamó la atención.

Dejando Sicilia en el ferry

Nos íbamos con algo de pena, ya que el viaje por Sicilia salió mejor de lo que habíamos planeado, (pese no ir al Etna o a Taormina) pero habíamos conocido una Sicilia más real y cotidiana. Catania nos despedía con un día gris, el cual cambió de manera espectacular cuando llegamos a la Messina Centrale, la última estación dentro de Sicilia.

 Luego de esta parada, íbamos a cruzar nuevamente el estrecho de Messina con el tren embarcado en un ferry para volver al continente (mejor dicho a la bota italiana) y al igual que el viaje anterior, el cruce fue bastante tranquilo, despidiéndonos Sicilia con un sol esplendoroso y un cielo limpio. Para que nuestra despedida siciliana fuese total, aprovechamos de comprar arancinis (comida que vuelve loco al Comisario Montalbano, ya sea en su versión literaria como la televisiva)  que vendían  a un precio razonable en la cafetería del ferry y mirar a la distancia como Messina y Sicilia se alejaban lentamente mientras nos acercábamos de nuevo a Calabria (y al resto de Italia).

Arrivederci Sicilia!!
Tras cruzar el estrecho y bajarnos del ferry con tren y todo, nos quedaban al menos unas 3 horas y media hasta  la siguiente parada de importancia que era Nápoles, las cuales se hicieron largas y donde el hambre baja si o si (este tipo de trenes no tienen coche comedor ni nada parecido).

Por suerte llevábamos algo para el almuerzo: ensalada, sandwichs, agua y jugo de naranja además de algo de lectura, los cuales hicieron más llevadero el viaje. Cerca de las 16:30 llegábamos a la estación Nápoli Centrale, donde el tren hizo una parada de 15 minutos, las cuales no dieron tiempo para mucho, sólo para que los fumadores fumaran algo y los que no, estirar un poco las piernas.

Desde la Napoli Centrale quedaban cerca de unas dos horas de viaje hasta Roma. Por suerte para esa altura del viaje, el tren paró en pocas estaciones antes de llegar a Termini: Aversa, Formia-Gaeta y Latina. En esta última etapa del viaje,. cambió de manera importante el pasaje que llevaba el tren, cumpliendo  ahora el rol de tren de cercanías con pasajeros que volvían a sus casas tras un día de trabajo o estudio en los alrededores de Roma.

Así transcurrió lo que quedaba del viaje hasta que llegamos a la estación central de Roma, la famosa Termini, acabando con un largo recorrido que nos había hecho cruzar prácticamente media Italia desde el este de Sicilia hasta Roma, pero lo que seguía acá y más adelante, ya es otra historia.

Interior del coche del Intercity 722

Tips de viaje:

El viaje de Catania a Roma en tren demora entre 9:30 a 10 horas en tren. No hay Frecciarossa ni Frecciaargento (trenes de alta velocidad) directos desde Sicilia hasta Roma,  sino que el trayecto es hecho por los Intercity, trenes de segunda clase  sin ningún servicio salvo los baños y con varias paradas, con salidas de día como de noche. Si lo compras con mucha anticipación, puede salir bastante económico. Más info puedes ver en la web de Trenitalia: http://www.trenitalia.com/

También existe la opción de viajar en autobús, pero cuesta incluso más caro que el tren y el avión puede ser una interesante opción por el precio, pero si quieres hacerte una buena idea de lo que es Italia y no hay mucho apuro en viajar, el tren será la mejor opción

Lleva bastante comida y agua, ya que no venden comida ni siquiera café a bordo del tren. Donde si puedes encontrar algo de comida, café o gaseosas durante el viaje es en la cafetería del ferry que cruza el estrecho de Messina, pero no más que arancinis o paninis calientes (sandwichs)


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