4 de diciembre de 2017

En Granada: Visitando la Alhambra (Palacios Nazaríes y el Generalife)

La Alhambra: esperando entrar a los Palacios Nazaríes


Al dejar el Palacio de Carlos V, nos dirigimos hacia a lo que se tiene en mente cuando se piensa en Granada y en la Alhambra: Los Palacios Nazaríes. Pero no es cosa de llegar y entrar. Pese a estar incluido en la entrada la entrada a esta parte de la Alhambra, el acceso no es ilimitado ya que para evitar aglomeraciones, hay que esperar en  turnos de 15 a 20 minutos para entrar a los Palacios Nazaries. Este sistema de turnos es más que entendible puesto que la cantidad de gente que había era bastante y es bueno tratar de colocar cierto orden, ya que ese es el lado negativo del turismo de masas: la excesiva masividad -valga la redundancia- destruye los espacios y quita buena parte del encanto a los monumentos históricos como la Alhambra.



Inscripción en árabe en una pared de los Palacios Nazaríes


Tras pasar el control, entramos a un lugar totalmente diferente a todo lo que habíamos estado anteriormente en esta tourneé europea. El hecho de que fuera un palacio y residencia de un monarca islámico le da ese toque diferente, más cercano a las Mil y Una Noches - me refiero al libro no a la telenovela turca- que al entorno hispano católico de hoy en día. Tal vez, ese oasis del Medio Oriente imaginado, casi dentro del concepto de Orientalismo de Edward Said, incrustado dentro del entorno católico español (que hasta no hace mucho era una especie de peso de la noche casi imposible de sacudir) es el principal encanto del lugar junto con las obras de arte arquitectónicas y murales que lo conforman. Es casi imposible no poder recorrer este lugar sin no poder reconocer las obras de arte y que te tropiezas a cada rato en este recorrido por la Alhambra. 









Luego de andar sin mayor apuro por el recorrido por momentos laberíntico que incluye toda clase de patios, pasillos y salones que son parte del recorrido por dentro de los Palacios Nazaríes, llegas casi sin darte cuenta a un patio interior realmente hermoso y que es uno de los de los lugares más lindos de los que forman este complejo que uno de los tantos corazones de la Alhambra.








La Alhambra: Patio Interno de los Palacios Nazaríes




Esta especie de zaguán dentro del Palacio, aparte de llevar a usar tu imaginación, es una de las mejores vistas para todo el ejército de fotógrafos que quieren sacar un pedazo de esta verdadera joya que este lugar. Dentro de este contexto, es bastante complicado no caer subyugado por los detalles y la riqueza de la ornamentación de la Alhambra. Quien escribe no es tan adicto a los museos cuando viaja, ya que prefiero recorrer calles o mercados, pero esta parada en Granada  era inevitable no venir hasta acá. 






Había que seguir recorriendo ya que nos faltaba mucho todavía. Así que comenzamos lentamente a seguir sin mayor apuro por otro sendero de pasillos,  estos ricamente adornados con caracteres árabes desde prácticamente el piso hasta el suelo, y donde a la vez,  se nota un fuerte trabajo de conservación de este tesoro cultural de la Humanidad que la Alhambra de Granada. 



Pasillos



Pero a diferencia de los anteriores que habíamos recorrido en un comienzo, estos pasillos que eran mucho más luminosos, llevaban al visitante hacia algunos ventanales los que tenían una vista hacia la ciudad de Granada, mientras que otros tenían vista para dentro del Palacio.


Vista hacia Granada desde la Alhambra


Luego de ahí, comenzamos a dejar lentamente los Palacios Nazaríes para dirigirnos hacia El Generalife. Para ello hay que salir hacia el patio interior para posteriormente salir del complejo, para luego comenzar a subir y bajar escaleras entre medio de patios excelentemente bien cuidados como también con pequeñas señales de que esto también fue un palacio de los emperadores Habsburgo en el siglo XVI (Carlos V) como cuartel militar en las guerras Napoleónicas y las guerras civiles españolas del siglo XIX. Pero todo se olvida cuando se comienza a ascender hacia el Generalife, el cual es una serie de jardines y habitaciones que se encuentran en una especie de loma sobre los Palacios Nazaríes.


En camino hacia el Generalife

Al llegar al Generalife, acá nos encontramos con una serie de jardines y terrazas pensados para el descanso visual tanto del monarca  de turno como de sus visitantes, además de servir de puestos de vigilancia. Si ahora este lugar se encuentran en excelente estado de conservación, no quiero ni pensar cuando estos estaban en todo su esplendor a mediados del siglo XV.


Jardines y fuentes en El Generalife

Tras llegar a este punto, ya comenzamos el largo camino de salida tanto del Generalife como del complejo la Alhambra. Había valido la pena la visita y sin duda, este marcaba un punto de inflexión en el viaje, ya que tal vez, estuvimos en uno de los lugares más bellos no sólo de Granada sino que de España y tal vez, de la misma Humanidad. Ahora había que seguir viaje, pero lo que viene es otra historia.


Del Generalife a la salida



La Alhambra, algunos tips

El precio de la entrada a todo el complejo es de 14 euros. En temporada baja se puede comprar sin mayores problemas en la boletería (taquilla) enfrente a la parada del autobús llamada Del Generalife 2.  Más info puedes ver en la web oficial: http://www.alhambra-patronato.es/

Desde el centro de Granada, específicamente desde la fuente de Isabel La Católica, hay un autobús llamado Alhambra Bus que cobra 1,25 euros. Más info sobre el Alhambra Bus la puedes ver acá: http://www.movilidadgranada.com/bus_linea.php?idioma=es&linea=C3

Si sales de la Alhambra a pie, ten claro que te van a esperar gitanos para sacarte la suerte y el dinero...si pueden. Ojo con ellos. 


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