lunes

Una vuelta a Nara por el día desde Kioto

Pagoda del templo Kofuki-ji



Tras unos días  recorriendo atractivos y templos en Kioto, era el momento ideal de conocer algunos de sus alrededores.
Es por ello que cuando planificamos el viaje a Japón, uno de los lugares que queríamos conocer era la antigua ciudad de Nara y esta era la oportunidad. Para ello, nos levantamos temprano y fuimos a la estación de Kioto para tomar el tren local a Nara (incluido en el JR Pass, sino nos saldría cerca de unos 1500 yens por persona ida y vuelta, unos 14 dólares), el cual no reservamos ya que es un tren local y sale hasta 4 veces por hora dependiendo eso si,  si es lento o rápido -expreso- o de la hora del día. El tren salió desde unos andenes antiguos de la estación y como todo tren japonés, salió a la hora. A diferencia de los trenes urbanos de Tokio (y tal vez por que era sábado) no iba para nada lleno así que nos pudimos sentar sin mayores problemas y hasta darnos el lujo de escoger donde nos iríamos sentados.


Tren de JR que hace la ruta a Nara desde Kioto


El viaje a Nara duró cerca de 1 hora de viaje, ya que tomamos el servicio local (lento) y pasamos por cerca de 20 estaciones situadas mayormente en  la zona suburbana de Kioto. Es el mismo tren que te deja en Inari (ahí bajó bastante gente) pero desde ahí, el viaje se hizo largo ya que mucho el paisaje no cambiaba: casas, casas y casas. Luego de 15 estaciones, se vió algo más de campo y por momentos aparecía un Japón rural que nos era extraño tomando en cuenta que habíamos estado en Tokio y en Kioto. Pero más pronto que tarde llegamos a Nara. 


Alrededores de la estación de Nara


Bajamos del tren y apenas salimos de la estación conseguimos un mapa en la oficina local de turismo que se encuentra al lado de la estación y nos dirigimos a la zona que es patrimonio de la humanidad y a ver sus famosos ciervos...que aparecen en cualquier souvenir habido y por haber en la ciudad. 



Señalética temática en la Sanjo Dori, Nara


Tomamos dirección hacia la zona patrimonial por la calle Sanjo Dori, cuyas primeras cuadras son llenas de tiendas, hoteles, maquinas de juegos (el pachinko que envicia a millones desde Hokkaido a Fukuoka), restoranes y venta de souvenirs turísticos pero como llegamos temprano muchas recién estaban abriendo. Estaba claro que no éramos los únicos turistas, ya andaban varios tanto en grupo (como los chinos) como occidentales o turismo interno, lo cual ya le daba un aire turístico de masas a Nara. Caminamos rápido y luego de unas 4 o 5 cuadras nos topamos con el templo budista del Kofuku-ji, el cual se destaca desde lejos por su pagoda, pero al igual que otros en  Kioto el Kofuku-Ji es un complejo de varios templos.


Templo en el Kofuku-Ji


Ahi nos dimos cuenta que no todos eran turistas los que andan por Nara, ya que muchos venían a rezar a Buda o a sus deidades sintoistas ya que como había mencionado antes en otros posteos, ambas religiones están entremezcladas de una manera muy particular en Japón, un sincretismo único en el mundo.


Peregrinos, Nara


Seguimos caminando a través del Kofuku-Ji y a los pocos pasos nos encontramos con los típicos ciervos que son uno de los símbolos que hacen conocida a Nara a nivel global. Ojo con los ciervos que andan en Nara ya que estos pululan en estado salvaje, pero a pesar de ello, ya ni se asustan con las cámaras y  son parte del paisaje turístico de Nara, con las infaltables selfies...


Turistas y ciervos, Nara


Seguimos nuestro recorrido y a los pocos pasos nos encontramos con un ciervo parado sobre un monolito religioso, verdaderamente una imágen única, que representa la simbiosis entre religión y naturaleza que es Nara, más allá de las selfies y los grupos de turistas que llegan diariamente a ver a los ciervos, cuales Bambis de escenografía pintoresca.




Luego de salir del Kofuku-Ji, que tal vez sea el principal atractivo de Nara, seguimos caminando hasta toparnos con la entrada al Parque Nara, una gran extensión verde que se extiende sobre varios cerros donde se encuentran algunos templos que ya no son tan atractivos para los visitantes. Nosotros caminamos un rato y tras unos minutos recorriéndolo decidimos comenzar a bajar de vuelta para la estación, ya que necesitábamos ir al baño.


Tori que marca la entrada al Parque Nara


Para suerte nuestra, encontramos  baños públicos en un centro de información turística ubicado a un costado del  Nara Hotel, zona donde se tiene una buena vista de la pagoda del Kofuku-Ji (foto de portada del posteo) como también una buena señal de wifi gratuito.


Pagoda, Nara


Luego de esta escala técnica, comenzamos a bajar para la estación, ya que nuestro recorrido en Nara había  prácticamente terminado, pero lo que sigue ya es otra historia y por supuesto otro posteo.


Puestos de comida, Nara


 Tips de viaje:

Recorrer Nara lo haces bien en unas cuantas horas, con ciervos y todo. No es un lugar -opinión personal- como para quedarse más de 1 noche, a menos que vengas por motivos religiosos como hacen muchos japoneses.

La oficina local de turismo de Nara está a un costado de la estación de trenes. Entregan info en varios idiomas. La web oficial es:  https://narashikanko.or.jp/en/
La ciudad tiene de todo y como en todo Japón hay precios para todo, desde puestos de comida cerca de los santuarios, pasando por los inefables Mc Donald's y panaderías de tipo francés en la estación de trenes como restoranes tradicionales. También hay casas de cambio y maquinas cambiadoras de dinero que tienen cambio decente para dólares, euros y libras.

Viajar desde Kioto es 1 hora en el tren local o 40 minutos en el rápido. Los horarios los puedes ver online en el sitio de Hyperdia


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