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Caminando por un Santiago pandémico y estallado



Ya podía salir a la calle en Santiago, terminaba mi aislamiento al tener mi PCR negativo.

Tenía activado mi pase de movilidad tras esperar los resultados del hisopado en el aeropuerto (ver post sobre esto) y era el momento de salir a las calles de Santiago. Pero antes, había que tomar desayuno en el hotel. En la descripción del Hotel cuando lo reservé decía "desayuno buffet" y pensé que iba a ser como los que hay en Brasil, es decir, abundantes, lleno de frutas y bocadillos, un craso error. 

Era más parecido a los de las cárceles de las películas estadounidenses:  Pan de molde del tipo bimbo, algo de fruta, yogurt, café y no mucho más, unido al hecho pintoresco de que todo lo que iba a usar tenía que agarrarlo con unos incómodos guantes de plástico y además, todo lo que me servía debía ser colocado en plástico o papel, un derroche justificado por el "protocolo covid" pero bueno, es más fácil evitarlo si tienes ventanas abiertas y no todo cerrado con aire acondicionado...

Desayuno en el Best Western de Estación Central

Pero al menos, eran algunos pesos que me ahorraba (Ojo: desayunar en Santiago no es barato para los cánones latinoamericanos y muchos cafés abren después de las 9 am) y ahorrar en viajar nunca viene mal.  Luego del desayuno, decido salir del hotel para ir al centro caminando. 

Convengamos que no me estaba quedando en la zona mas linda de Santiago, nunca lo fue, que es en los alrededores de las Terminales Alameda y Sur,  pero estos últimos años la han dejado literalmente detonada: abandono del inmobiliario urbano, gente viviendo en carpas, mayoritariamente inmigrantes venezolanos en los bandejones de la Alameda y un comercio ambulante que por momentos hace difícil caminar haciéndote presa fácil de amigos de lo ajeno, lo cual es una constante desde la Estación Central hasta los alrededores del Palacio de la Moneda. 

Como decía, esta parte de la ciudad hace décadas que está en profunda decadencia, pero la crisis social detonada tras el reventón de 2019 y la prolongada pandemia han mellado en la ciudad de Santiago y eso es algo que es visible para cualquiera.

Vista de la Alameda desde el hotel, Estación Central

Caminando por la Alameda en dirección a Santiago Centro, te das cuenta que en la ciudad pasó algo. Murales, rayados, las miradas de la gente, todos son claros indicadores que la ciudad y el país están detonados. 

El reventón social anómico de Octubre de 2019, frenado por la larga pausa de las cuarentenas por coronavirus, dejaron una huella indeleble en esta parte de la ciudad. 

Acá me pongo a pensar ¿Podrá Gabriel Boric soportar la pesada carga de levantar un país anímicamente y moralmente por el suelo y cumplir con las expectativas de una sociedad que ha cifrado grandes esperanzas en su próximo gobierno? 

Mural en la Usach, Alameda esquina Avenida Víctor Jara

Espero que no defraude. Pero más allá de estos devaneos que escapan a un blog de viajes, ya estaba llegando al centro de la ciudad. Me encuentro con los alrededores del Palacio de La Moneda enrejados, con tanquetas y carros lanza aguas esperando a manifestantes. 

Pensé ¿una nueva protesta? ¿tendré que salir corriendo de las lacrimógenas y las balas de goma? No, le pregunto a un carabinero (policía militarizada) y me dice muy amablemente que esto es cotidiano desde Octubre de 2019. 

Claramente Piñera quedó con el miedo de que le tomen La Moneda cual Toma del Palacio de Invierno. Espero que Boric apenas asuma saque estas rejas de la vergüenza.

alrededores del Palacio de La Moneda, Santiago

Tenía que pasar a cambiar dinero, así que busqué una casa de cambio de las que se encuentran en la calle Agustinas. En una de ellas cambié dólares y pesos argentinos por chilenos. 

Luego de esto, claro que tanto caminar da hambre así que me voy a comer un completo (hotdog chileno) a un local de la cadena Dominó, una fuente de soda que en los últimos años se expandió a todo el país, pero sus locales originales estaban en el Paseo Ahumada y en  Agustinas, en pleno centro de Santiago. 

Completo italiano en el Dominó

Pero en estos tiempos pandémicos, no es cosa de entrar y comer. No, tienes que presentar obligatoriamente el pase sanitario chileno, el llamado Pase de Movilidad  (ese que hemos hablado varias veces en este blog) el cual debe estar habilitado para que puedas usarlo en restoranes y transporte de media y larga distancia. 

Le muestro al garzón (mesero) el mismo y me deja entrar a la fuente de soda. Sin el no puedes entrar dentro del local, solo puedes comer en las mesas de afuera de los locales.


Después de comer el completo, me dirijo hacia el Parque Forestal, pero en el camino me llama un viejo amigo que sabe que ando por Santiago y que hacía años no veía. Nos juntamos a almorzar en la Vega Chica y luego vamos a su casa. 

Luego de estar con el, retomo mi caminata por el centro de Santiago. Vuelvo a caminar por un Paseo Ahumada atiborrado de comercio informal, es cierto, siempre hubo comercio ambulante en Santiago Centro, pero no a esta escala como existe actualmente.

Esto también se une a la situación de abandono que tiene el centro de la ciudad. Al igual que Buenos Aires muchos negocios y oficinas cerraron, lo que genera una sensación de tierra arrasada por momentos y si le sumamos los efectos visuales del reventón del 2019, más aún.

Paseo Ahumada, Santiago Centro


Enfilo hacia el Barrio Lastarria,  el cual no está muy lejos del Paseo Ahumada, hasta antes del 2019 un coqueto barrio de cafés, bistrós y cines alternativos, el cual ha sufrido los efectos de las protestas que ocurren en tiempo en tiempo en la zona. 

Pese a que hay negocios abiertos, no tiene la ebullición de antes (ojo, que antes ibas día de semana y había movimiento) ya que muchas cosas en Santiago quedaron en pausa larga como consecuencia de la hibernación forzada que significó el Coronavirus.

Barrio Lastarria, Santiago Centro


Pero a muy pocas cuadras del Barrio Lastarria, ya te encuentras directamente con las huellas del estallido social ocurrido en Octubre de 2019, directamente en su epicentro: la Plaza Italia (o Plaza Dignidad) y sus alrededores. 


En las paredes de los edificios colindantes a la Plaza Italia/Dignidad se pueden ver toda clase de  stickers y graffitis, los que sirven de claros recordatorios de quienes murieron por manos del Estado en esos demenciales días de Octubre de 2019, donde parecía que el modelo neoliberal chileno se desplomaba.

stickers que recuerdan a caídos en la revuelta

Me tocó ver desde lejos el proceso insurreccional de Octubre de 2019. Recién en marzo de 2020 fuimos unos días a Chile por motivos familiares, pero por el cierre de fronteras por coronavirus tuvimos que salir del país de manera imprevista. 

Así que todo esto era novedoso para quien escribe. Es innegable que acá se siente una vibra rara, de algo que quedó inconcluso y la sensación que me dejó es que si las esperanzas populares son desilusionadas por el nuevo gobierno, todo puede explotar de nuevo. 

El reventón social, pese a ser inorgánico y anómico, develó una cosa muy cierta: el modelo chileno solo era posible su existencia por obra y gracia de una dictadura militar y los gobiernos democráticos post dictadura solo administraron un modelo que les permitía gobernar sin mayor contrapeso. 


Sigo caminando y llego al epicentro de la revuelta del 2019: la Plaza Italia o Dignidad, la cual se caracterizaba por el  monumento ecuestre al General Baquedano, héroe de la guerra del Pacífico, el cual fue desmontado del lugar para evitar su destrucción, simbolizando esta retirada del monumento la derrota del Estado frente a la insurrección anómica. 

Pero ¿Porqué esta plaza fue el centro de las manifestaciones? 

Al igual que otras ciudades latinoamericanas como la Ciudad de México con el Ángel de la Independencia o Buenos Aires con el Obelisco, esta plaza era el centro de las celebraciones deportivas y/o políticas de los santiaguinos, además de ser el límite visible del Santiago rico (zona oriente hacia la cordillera) y del pobre (hacia el oeste). 

Tal vez, el simbolismo de la ubicación de la Plaza Italia hizo que se convirtiera en la zona cero de las protestas.

Plaza Italia/Dignidad sin el monumento a Baquedano

Otro lugar en la zona de la plaza Italia/Dignidad que ha tomado una importancia simbólica y que es un claro recordatorio del estallido del 2019, es la entrada principal de la estación Baquedano del metro, la cual ha quedado cerrada hasta nuevo aviso, al convertirse esta en una especie de santuario del reventón social. 

En donde estaban las puertas de la entrada principal, se recuerdan a algunos asesinados por agentes del estado en el Wallmapu (tierra mapuche) algún tiempo antes de Octubre de 2019 como Camilo Catrillanca y en el estallido, junto con mutilados en las protestas como Fabiola Campillai (hoy senadora por Santiago) o Gustavo Gatica, los que quedaron ciegos por la acción represiva de Carabineros.

Entrada al Metro Baquedano

A pesar de que ha pasado tiempo, la tensión está presente (hay protestas todos los viernes, pero no son convocantes) y el recordatorio de que todo quedó atado con alambre con respecto al reventón del 2019,  es la presencia permanente de Carabineros en la zona, tal como puede verse en la entrada al Teatro de la Universidad de Chile, que está al costado de la entrada principal al metro Baquedano

Carabineros a pasos del metro Baquedano


Ya se hacía tarde y había caminado bastante todo el día, así que decido retornar  en metro al hotel a descansar algo. Al rato busco donde cenar por los alrededores...pero todo estaba cerrado o por cerrarse, incluso en un patio de comidas del Mall Alameda que cierra a las 19:30 hrs, herencia del estallido y de las cuarentenas, que han convertido las calles de esta parte de la ciudad en un páramo. 

Pregunto a una empleada del mall donde puedo comer un completo (hotdog) bueno cerca, me recomienda un carrito que está a un costado de la Estación Central de trenes. Dejo el mall, camino un par de cuadras y llego.

 Ahí como algo y doy por terminado mi día en un Santiago pandémico y estallado, cuyas cicatrices seguirán no solo en sus paredes sino que en la psique colectiva de sus habitantes por un largo rato.

carrito completero en Estación Central


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