19 de septiembre de 2017

Barcelona: una vuelta por el Born, Parc de la Ciutadella, Arc de Triomf y Tetuan

Hacia el Born!!


Tras la larga jornada en la que cruzamos Barcelona desde la Pedrera hasta el Park Güell y de ahí hasta Montjuic, todavía nos quedaba el día adicional que nos significó haber hecho el cambio de planes. Así que este tiempo extra lo usaríamos para recorrer un sector de la ciudad que aún no habíamos conocido: los alrededores del Born. Aunque habíamos andado por los alrededores de la Catedral y el Mercado de Santa Caterina, no nos habíamos dirigido hacia el Born. No es por que quedara muy lejos (de hecho la Barcelona turística es bastante fácil de recorrer) pero no se había dado la ocasión de andar por esta parte de la ciudad.



Callejuela  gentrificada del Born


Salimos de nuestro alojamiento, caminamos por Passeig de Gràcia, luego de cruzar la Plaza de Catalunya, tomamos en dirección la  Avinguda del Portal de l'Àngel (Avenida de la Puerta del Ángel), famosa por ser una peatonal llena de tiendas de esas que vuelven locos a  muchos de los que residimos en Buenos Aires y ciudades cercanas, hasta llegar a una callejuela llamada Carrer dels Arcs y luego doblar por la Plaza Nueva en dirección a la Catedral. Pasando de allí, te encuentras con una ciudad que pareciera que descansa de vida y despierta de noche, la que corresponde casualmente al casco más viejo de la ciudad, en otras palabras al Barrio Gótico y el Born. Acá conviven de una manera más o menos  tranquila una variopinta fauna:  negocios gentrificados, hipsters, gente que se quedó en la última ola de la movida, hostels y su cuota de mochileros y juergueros, negocios de venta de chucherías manejados por asiáticos junto con comida para turistas (la omnipresente spanish paellas and tapas) y vecinos de toda la vida, una amalgama única en casas y edificios de más de 200 y 300 años.



Parc de la Ciutadella


Luego de andar dando vueltas  por los callejones del Barrio Gótico y el Born, como no queriendo la cosa  llegamos al Parc de la Ciutadella (Parque de la Ciudadela), un gran espacio verde a pasos del centro de la ciudad donde tanto los locales como los que andábamos de paso por Barcelona se pueden desconectar un rato y recargar pilas para luego volver a sus rutinas habituales (ya sea la del turista o del quien está en el día a día).   Tras esta pausa, seguimos camino por una peatonal arbolada llena de turistas que se extiende desde el Parc de la Ciutadella hasta el Passeig de Sant Joan (Calle de San Juan), siendo lo más destacado el Arc de Triomf (Arco del Triunfo), eso sí, bastante menor que el parisino pero te marca el límite entre el parque y el resto de la ciudad. Es una zona tranquila, pero con muchos negocios de importadoras chinas que venden chucherías a bajos precios, lo cual le da un aire cosmopolita a la zona.


Arc de Triomf, Barcelona

Desde el Arc de Triomf nos dirigimos hacia la plaza de Tetuan, cuya zona adyacente tiene más esencia de barrio residencial y en teoría menos atractiva para las hordas de turistas, exceptuando a los ñoños como quien escribe, ya que en esta zona se encuentran varias librerías y comiquerías, destacando la de Norma Editorial (Passeig de Sant Joan 9), la cual ofrece toda clase de comics, tanto en castellano como en catalán. 



Portada de comics, Norma Comics, Barcelona


Así se pasó el día y comenzaba la lenta despedida de Barcelona y Cataluña, pero había que seguir camino, ya que nuestro siguiente destino era Sevilla, pero ya es otra historia. 

Tips: 

El Barrio Gótico y el Born son barrios con mucha actividad tanto de día como de noche. Si buscas tranquilidad para hospedarte, tal vez, no sean los más indicados, pero si eres amigo de la joda y quieres encontrar la movida barcelonesa, sin duda este es tu lugar.

Norma Comics (Passeig de Sant Joan 9) abre de 10:30 a 20:30 horas. Más info en su sitio web

Tetuan es tanto una plaza como un barrio, la plaza es más cercana a una rotonda (glorieta) que otra cosa. El barrio es menos turístico pero no menos interesante.


11 de septiembre de 2017

Barcelona: del Park Güell a Montjuic


Llegando al Park Güell, Barcelona




Habíamos llegado caminando desde La Pedrera a uno de los íconos turísticos de Barcelona el famoso Park Güell , el cual estaba lleno de turistas (como casi todo por acá) y para variar cobrando la inefable entrada. Así que en otro acto de rebeldía y gasolerismo viajero, solamente dimos una larga vuelta por las partes que se pueden recorrer sin tener que sacar la dichosa entrada y luego aprovechamos de descansar un rato para seguir por la ciudad. Ya bastaba por caminar por las partes libres para darte cuenta que el Park Güell era un lugar que había que conocerlo aunque sea por fuera y a lo lejos.




Interior del Park Güell



Luego comenzamos a salir de la zona del Park Güell sin mayor apuro, aunque ya a esa hora había algo de hambre. Para comer algo pasamos a un mercado cercano, el Mercado de Lesseps pensando que podría ser la versión barrial del Santa Caterina con su bar de tapas incluido, pero no, tenía un barcito sin mucha ofera culinaria, así que volvimos nuevamente a la Travessera de Dalt hasta llegar a la estación del metro Lesseps. Acá tomamos con dirección al centro a través del Carrer Gran de Gràcia que es la antesala del céntrico Passeig de Gràcia



Una pausa en el camino, Barcelona, 2017


Pero antes de seguir camino en el centro, vimos un barcito (si no me equivoco, era la cafetería Aran) al cual entramos, nos pedimos unos sandwichs y unas cañas para recuperar fuerzas. Tal vez. acá fue nuestro primer contacto con una Barcelona totalmente ajena al ruido y al movimiento del turismo. Un lugar cotidiano, clásico bar o cafetería española con gente que tapea y sigue su curso o donde puedes ver a los amigos arreglando el mundo a punta de cañas. Ver un poco de rutina cotidiana nunca hace mal en un viaje, ya que te permite saber donde estás parado. Luego de cargar combustible y revisar una tienda de comics (Antifaz Comic) que literalmente saqueada por quien escribe, seguimos caminando por Gràcia, donde se puede ver una Barcelona que perfectamente podría ser la escenografía para una película ambientada en el fin del franquismo hasta que se transforma en la mundialmente conocida Passeig.  Luego, decidimos doblar por Carrer d' Aragó (Calle de Aragón) hasta el final (Parque Joan Miró) para dirigirnos a la Plaça d'Espanya (Plaza de España), la cual es la puerta de entrada hacia el Montjuic.


Montjuic


Para quien no haya estado ahí, en Montjuic hay una serie de lugares que se pueden ver a simple vista, como las fuentes (que funcionan sólo en verano), las torres venecianas que se encuentran a la entrada, además de unos pabellones como el alemán que son parte de las galerías y exposiciones de la feria universal de principios del siglo XX que se desarrolló en Barcelona y que quedaron como parte del complejo del Montjuic. En la cima, tras subir en las escaleras (ya sean mecánicas o tradicionales) se encuentra el Palau Nacional. el cual es la actual sede del museo nacional de artes de Cataluña. Mirando a la ciudad desde el Montjuic, comenzó a labrarse el cambio de planes más grande que tuvimos en el viaje. En teoría, al día siguiente teníamos que volar hacia Londres para ir a Edimburgo, pero decidimos quedarnos en la península unos días más, pero no necesariamente en Barcelona, ya sea por que nos atrapó la ciudad o por que simplemente nos gustó eso de hacer tapas y cañas sin mayor culpa por la calles de Barcelona o  cualquier ciudad en España.  Pero lo que seguía, ya es otra historia.

Vista de la Sagrada Familia desde Montjuic



Tips:

Si quieres entrar al Park Güell, la entrada está a 8 euros si la compras en la taquilla/boletería y algo menos si la compras online.

Barcelona, es la capital del comic en la península ibérica. Una comiquería que vale la pena revisar es Antifaz Comic,  ubicada en Carrer Gran de Gràcia 239 (tel: 93 237 81 19)

Para comer bueno, bonito y barato en los alrededores del Park Güell, es  recomendable que busques por los alrededores de la estación del Metro Lesseps y por .Carrer Gran de Gràcia. Un buen lugar es la Cafetería Aran (Carrer Gran de Gràcia 168) donde se puede comer decente y a buen precio 

4 de septiembre de 2017

Barcelona: desde la Pedrera hasta el Park Güell

La Pedrera, Barcelona, 2017



Era otro día en Barcelona que íbamos a aprovechar caminando ya que en teoría al día siguiente volábamos hacia Londres para ir a Escocia, así que le sacaríamos el jugo al día. El plan del día era partir desde la Pedrera e ir al Park Güell y de ahí lo que saliera en el día.  Nos despertamos temprano, fuimos a tomar desayuno y partimos como primera parada a la Pedrera o Casa Milà. Este es otra de las obras de Gaudí que se pueden ver desde fuera  sin tener que pagar la dichosa entrada (si se pagaran todas las entradas para ir tanto a la casa Battlo, la Pedrera, la Sagrada Familia o el Park Güell fácil se te van entre 75 a 80 euros por persona). Luego de contemplarla, tomamos rumbo por el Carrer del Roselló, donde nos topamos con otro monumento arquitectónico de Barcelona: la Casa de les Punxes, la cual como muchos edificios barceloneses es también un museo con cobro de entrada (desde 12,5 a 29 euros). Al igual que la Pedrera, aprovechamos de sacar unas imágenes y seguimos camino.



Case de les Punxes, Barcelona


Siguiendo por el Carrer del Roselló, lentamente se puede ver una Barcelona más cotidiana, más cercana al día a día que a la rutina del turista (aunque los hay en todos lados). Una cosa que llama la atención a cualquiera que busque algo bueno, bonito y barato en la ciudad, es que muchos de los restoranes y tabernas de barrio están ocupadas en Barcelona por locatarios chinos (algo que no se ve en Madrid o en Euskadi) ofreciendo sus menues platos como paellas y tapas, alejándose del estereotipo del restoran chino, en otras palabras un fenómeno propio de la globalización y del capitalismo....ya que la gente que viene a Barcelona no pretende comer wantang o chopsuy sino que quiere probar la verdadera -sic- "spanish paella and tapas". Luego de este intento de reflexión foodie, llegamos a uno de los iconos turísticos de esta ciudad: la Sagrada Familia


Entrada a la Sagrada Familia



A diferencia de otros lados, acá en la Sagrada Familia realmente quisimos entrar y conocerla o mejor dicho tuvimos dudas de seguir de largo, ya que la edificación en construcción (desde 1882) llama la atención al no ser la clásica catedral católica europea, sino que al parecer Gaudí se cargó y se inspiró en las energías que rondaban el final del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX, las cuales no eran las mejores para la humanidad y eso se nota al menos en la parte inferior de la catedral. La entrada (tal como puedes ver en la foto) es realmente escalofriante e inquietante. Pero lo que nos desalentó al final fue observar una larguísima fila de gente que daba fácilmente vuelta la cuadra. 


Fila para entrar a la Sagrada Familia, 2017


Tras unos minutos de duda, llegamos a la conclusión de que el día era demasiado lindo para quedarnos en la catedral inconclusa de Gaudí y esperar haciendo fila mucho rato. Así que hicimos lo que muchos al pasar por ahí, es decir, sacamos algunas fotos desde fuera y seguimos caminando con un tranco tranquilo hacia el Park Güell.



turistas sacando fotos a la Sagrada Familia, Barcelona, 2017


Tras dejar el hervidero de turistas que era literalmente la Sagrada Familia,  decidimos caminar sin mayor apuro por el Carrer de Sardenya (Calle de Cerdeña) por lo menos unos 20 minutos. Más nos alejábamos de la Sagrada Familia, más nos adentrabámos en otra Barcelona, mas tranquila (aunque no exenta de turistas debido a los alquileres tipo AirBnB) donde bajaban bastante las revoluciones que rodeaban a la catedral de Gaudí, encontrándonos con una ciudad más intimista y tranquila. Esto fue lo que me enamoró de esta ciudad, poder perderse a pocos pasos de las masas de turistas (ojo, uno también lo es) y adentrarse en una ciudad diferente a la que aparece en los folletos y guías de viaje. Eso pasa con Barcelona, no sólo es atractivo turístico y museo, también es caminarla, la cual por suerte, es fácil en cualquier época del año.


Carrer de Sardenya, Barcelona


Luego de caminar cerca de media hora,  luego de doblar en la esquina del Carrer de Sardenya con Travessera del Dalt con dirección oeste y después caminar 4 a 5 cuadras hasta llegar a la Carrer de Lagard doblando hacia el norte (es fácil ya que hay que subir) se llega al Park Güell. Habíamos andado buena parte del día hasta llegar acá, pero lo que sigue es otra historia

Tips:

Barcelona es una ciudad caminable. Para ir a los diferentes atractivos no es necesario usar transporte público, a menos que te quedes en el Prat o en Sabadell.

Como te decía antes, hay que tener un presupuesto para conocer cada museo o edificio vinculado con Gaudí. Pero Barcelona es más que eso.