12 sep. 2019

Adios Jaipur!!!



Había llegado la hora de irse de Jaipur. Luego de perder la esperanza de recuperar el equipaje retenido (y perdido) por la línea aérea y con algunas incidencias gástricas que nos limitaron nuestra estadía y viendo que hacíamos; aprovechar el vuelo de vuelta a Delhi, seguir a Udaipur o ir a Jaisalmer, al final decidimos volver a Delhi y ver si había pasajes para Rishikesh.

Pero por mientras, nos despertamos temprano para tomar desayuno en el hotel, el cual lo disfrutamos hasta que llegaron unas visitas inesperadas: monos que se comen todas las sobras de los humanos, lo cual no es para inusual en India, ya habíamos visto algunos en Agra haciendo de las suyas en los basureros de la estación de trenes. Más allá de lo pintoresco de la imagen, también te habla de como se ha hecho mierda el ecosistema para los monos (y otras especies) como consecuencia del explosivo crecimiento de las grandes ciudades indias, ya que sólo tienen como sustento las sobras humanas.  ¿Que hacíamos después del desayuno? Era tarde para ir al fuerte Amber, así que decidimos volver a la Pink City para comprar algunas artesanías y sacar algunas fotos. Para ello tomamos nuevamente un tuk tuk (150 Rupias para 2 personas)

Negocios de artesanías cerca de la Pink City

Ya sabíamos donde teníamos que ir, así que compramos los recuerdos para la familia y dimos una última vuelta sin mayor apuro. Sin duda, la Pink City de Jaipur mirándola con calma, es una ciudad sacada de ensueño casi de un cuento de las Mil y Una Noches, algo que no es tan equivocado si pensamos que antes de la Independencia de India en 1947, buena parte de la población de esta ciudad y sus gobernantes tradicionales (los marahajás) eran musulmanes, pero la partición en India y Pakistán tras el fin del Imperio Británico en India generó que buena parte de la población musulmana emigrara a Pakistán siendo reemplazada por habitantes de fe hindú, pero quedan todavía los vestigios de la época musulmana (Mogola) en buena parte de la ciudad antigua de Jaipur



Las ciudades que uno visita no son cadáveres exquisitos, aunque quieran transformarlas en eso, son espacios donde han pasado cosas y seguirán ocurriendo. No se puede visitar un lugar sin tener claro el contexto sociocultural donde estás pisando. El hecho de que la Pink City de Jaipur esté bien conservado y restaurado, es un claro ejemplo de querer convertir el pasado solo en una atracción turística, la cual es linda y genera curiosidad a quien la visita, pero ¿que hubiera pasado si Jaipur siguiera siendo una ciudad mayoritariamente musulmana como lo era hasta 1947 o hubiese quedado en Pakistán? Pero acá no haremos historia ficción, pero visitar lugares como Jaipur te da motivos para pensar un montón de cosas.  Decidimos volver al Hotel para buscar las cosas, ya que nuestro vuelo salía a las 15 horas, así que nuevamente tomamos un tuk tuk (100 Rupias por los 2). En el camino a lo largo de la Station Road, pasamos por la Sindhi Camp (la principal terminal de buses de Jaipur) la cual confirmó por que no viajamos en bus por India: la mayoría de las líneas eran más precarias que las que viajaban por la sierra peruana a fines de los años 90 y los micros de 2 pisos son realmente de un piso y cuarto con literas (si, soy viejo, ya que viajé de Arequipa a Cusco cuando aún estaba el camino sin pavimentar).

Sindhi Camp, terminal de autobuses de Jaipur

La Sindhi Camp no es una terminal como la entendemos en América Latina, sino que sería algo más cercano a un barrio desde donde salen y llegan los autobuses, ya que serán fácil unas 4 o 5 cuadras a lo largo donde están ubicadas las diversas agencias de viaje y toda clase de compañías de buses que viajan a diversos lugares tanto dentro del estado de Rajastán como a otras partes de India. Además es una zona de hoteles económicos como puede verse a lo largo de la Station Road (que es la calle donde está ubicada la Sindhi Camp).

Autobuses de la RSRTC, Jaipur


Tanto las agencias de transporte estatales como lo es la RSRTC (la empresa estatal de pasajeros del Estado de Rajastán) y las diversas compañías privadas salen de esta parte de la ciudad, siendo una zona con mucho movimiento, pero salvo las agencias de viaje turísticas que se venden en hoteles y hostels o en barrios como PaharjGanj, el viajar en autobús (Micro/camión) -por lo menos de la Sindhi Camp- mas que nada está pensado para los locales o para quien tenga bastante tiempo para moverse por India y estar acostumbrado a las particularidades de los buses indios.

Autobús por la zona del Sindh Camp


Tras bajarnos del tuk tuk, llegamos al hotel, buscamos las cosas y de nuevo tomamos un tuk tuk que por 300 Rupias nos llevaría al aeropuerto....pero al poco de salir, nos topamos con un tráfico infernal  cerca de la estación de trenes que hizo que el chofer del tuk tuk no quisiera seguir viaje, dejándonos en medio del atochamiento pero cobrándonos 100 rupias ¿que hacemos ahora? caminamos un par de cuadras hasta llegar a una enorme avenida, donde paramos otro tuk tuk que nos llevara al aeropuerto por 350 rupias por los 2, pero el tipo paró como 5 veces para hablar por teléfono y luego al llegar al aeropuerto, nos quizo cobrar 350 rupias por cada uno. Ahí nos pusimos firmes y le pasamos a lo sumo 400 rupías. Hicimos check in y que creen ¡¡estaba la mochila retenida!! y más encima nos quisieron cobrar unas 200 rupias por que "ellos hicieron la gestión"(¿cual gestión si nosotros estuvimos rompiendo las pelotas hasta que apareciera la dichosa mochila?¡crapulas!) Obvio que nos negamos y nos tuvieron que pasar  nuestro equipaje sin mayor dilación. Luego de eso, nos fuimos a la sala de embarque para tomar nuestro vuelo hacia Delhi.

Adios Jaipur!!

El vuelo de retorno fue muy tranquilo y en menos de 1 hora ya estábamos de nuevo aterrizando en el Aeropuerto de Nueva Delhi. Salimos del avión y a diferencia del vuelo internacional con el que llegamos a este aeropuerto, nuestro equipaje completo lo pudimos retirar en relativamente pocos minutos y de ahí salimos en metro del aeropuerto para dirigirnos al ya  (para nosotros) cotidiano Paharjganj para ir a asegurar pasajes de tren para Haridwar, pero ya eso es otra historia.

Llegadas nacionales, Aeropuerto Internacional Indira Gandhi


Tips de viaje:

Si viajas por poco tiempo o quieres dejar cerrado partes de tu viaje para que el tipo de cambio no te mate sobretodo si vives en Argentina, el viajar en avión por India puede ser una buena opción, ya que los vuelos no son caros y puedes llegar a lugares en India en no más de 2 o 3 horas a lo sumo (o 5 o 6 con escalas).

Si quieres saber lo que es viajar en autobús (micro/camión) desde Jaipur, puedes ver los itinerarios de la RSRTC acá: https://rsrtconline.rajasthan.gov.in/busenquiry  (ojo, que los horarios son aproximados)

Otras compañías privadas las puedes ver en el el sitio de RedBus: https://www.redbus.in/  Los buses más caros y de mejor calidad son los AC Volvo de luxe, pero eso sí, ningún bus en India tiene baño.

Hoteles y hostels venden pasajes de bus al igual que varias agencias de viajes en zonas como Paharjganj, si te da más confianza esa puede ser una opción

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