Era mi tercer día en Ayacucho. Sin dudas era la oportunidad de ir conocer el
lugar donde fue la batalla de Ayacucho, la llamada Pampa de Ayacucho, la que
decidió el fin del imperio español en Sudamérica en 1824.
Como estaba en un viaje largo, que no llevaba ni un 20% del mismo, quería
optimizar los gastos lo más posible y una de esas cosas es no tomar tours. Si,
puede parecer muy ratonil de mi parte, pero cuando se encuentra en un viaje de
mas de 2 meses con presupuesto latinoamericano (por mucho que me entrasen
pagos por mi trabajo), hay que optimizar de la mejor manera los gastos y por
decisión personal no pensaba hacer tours. Por lo mismo, averigué en la oficina
de turismo local como podía llegar por las mias hasta allí, ya que el sitio de
la batalla no queda dentro del área urbana sino que queda a mas de 35 kms de
Ayacucho.
Ahí me dijeron que desde un lugar cercano al centro de la ciudad salen los
taxis colectivos y combis a Quinua que es el sitio donde fue la batalla.
por la Avenida Mariscal Cáceres, a la altura del Óvalo del Dios
Wari que es el punto de inicio de la carretera a Huanta, la 3S. Convengamos no
es una zona turística, sino que es un sector de la ciudad donde hay talleres
mecánicos, baruchos de cuarta categoría y también desde acá salen las combis
que van al valle de los ríos Apurimac, Eme y Mantaro, más conocido como
VRAEM, una zona conocida por ser el ultimo reducto de Sendero Luminoso como de
bandas de narcos además de otros puntos al otro lado de la cordillera, la
antesala a la selva.
Pero quien escribe no iba tan lejos, sino que iba a tomar el camino que te
lleva al VRAEM, la carretera a Huanta, la ruta 3S pero solo hasta
Quinua, ya que hasta ahí hay que llegar para ir al lugar de la batalla de
Ayacucho.
Llego a un taxi colectivo, me piden 6 Soles por el viaje y debo esperar a que
se llene el dichoso colectivo. por suerte no debo esperar mucho, ya que una
familia de Lima iba a visitar también el lugar de la batalla.
Así que al rato
dejamos Ayacucho, pero no se crea que es llegar y salir. No. El camino que
toma el auto que nos llevará hasta Quinua, la ya mencionada 3S, es sinuoso,
más encima, pasa por una zona de Ayacucho que por lo general está fuera del
radar del turismo (e incluso por un Terminal, el Terminal Terrestre Totora que
funciona a media máquina) y donde hay que hacerle el quite a los mototaxis y
combis que andan sin mayores controles de seguridad ¿semáforos? bien gracias.
Pero lentamente dejábamos Ayacucho y seguimos por la 3S hasta que tomamos por
un desvío y entramos a una ruta en mucho mejor estado, la 28B, la que pasa por
fuera de las ruinas de Wari, sigue hasta llegar al pueblo de Quinua y luego de
ahí, avanza al menos 1 kilómetro y medio hasta llegar a la zona de puestos de
artesanía que denotan que estábamos llegando a la entrada del lugar donde fue
la batalla, en la Pampa de Ayacucho.
Bajo del taxi y sigo la señalización para buscar la entrada, ya que hay que
pagar una entrada (peruanos 5 Soles/extranjeros 8 Soles), pese a que se puede
pasar por los lados y no hay mucha vigilancia, pero tampoco hay que hacerse el
vivo. No es que me sobrase el dinero, pero no voy a hacerme el vivo en un país
que no es el mio tampoco.
Luego de pasar la entrada, caminas algo más de 500 metros y te encuentras con
el monumento que conmemora la batalla de Ayacucho. Este es de la época del
régimen militar de Velasco Alvarado (el mismo de la reforma agraria) así que
no esperen un monumento clásico, sino uno de inspiración medio insipido, de
gusto de milico, pero que cumple con señalar con claridad donde fue la
batalla.
Ojo, no esperen un centro de interpretación ni mucha info de la
batalla en sí, no, solo se dedican a cobrar la entrada y no mucho mas.
Me quedé un rato mirando el paisaje y no mucho más, aparte de imaginarme como
pudo haber sido la batalla (cosas de ñoño que estudió Historia en la
Universidad) y todo lo que implica estar en el lugar donde se selló el fin del
Imperio Español en Sudamérica.
Decido salir de ahí caminando hacia el pueblo de Quinua, el cual quedaba a una
buena distancia caminando, pero por suerte el camino es de bajada, así que se
puede caminar sin problemas (y mejor aún, no me tocó lluvia).
Caminé cerca de
20 a 25 minutos hasta llegar al pueblo, el cual mucha vida no tenía, salvo uno
o dos restoranes volcados al turismo y negocios de artesanías. En otras
palabras, mucho no había que hacer, así que derechamente me fui a la parada de
las combis (5 Soles el pasaje) para tomar una de vuelta para Arequipa
¿Vale la pena venir por tu cuenta a la Pampa de Ayacucho? Si no te gusta que
te lleven a las carreras y con tus tiempos y si mas encima, te interesa la
Historia, sin dudas, vale la pena hacerlo por tu cuenta. Eso sí, hazte la idea
de que los colectivos y combis no salen de inmediato sino que debes esperar
que se llenen para seguir viaje.
Tips de Viaje:
👉Si no quieres ir por ti cuenta hay muchas agencias de viaje que ofrecen tours que van hasta la Pampa de Ayacucho. Estas agencias se encuentran en los alrededores de la Plaza Mayor de Ayacucho y están abiertas hasta las 20 hrs. Compara precios
👉Pese a que pagas por una entrada en la Pampa de Ayacucho, esta no te incluye el baño, el cual se cobra aparte (precios desde 1 Sol)
👉En los alrededores de la entrada hay venta de artesanías y chucherías varias, las cuales no necesariamente son mas baratas que en Ayacucho. Compara precios siempre.








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